Albert Lázaro-Tinaut
Escribir sobre un amigo suele ser empresa comprometida. Si, además, el amigo es un poeta, la empresa es mucho más arriesgada porque uno corre el riesgo de ver al amigo antes que al poeta. Si a ello se añade que quien escribe es el traductor de ese amigo poeta y se ha convertido, por consiguiente, en uno de sus lectores más atentos, se encuentra ante un dilema: de algún modo se ha apropiado de su obra y parte inevitablemente de un punto de vista parcial.
Me cabe la inmensa suerte de conocer a Jüri Talvet desde hace más de treinta y cinco años, tiempo suficiente para establecer una amistad fraternal, más aún cuando han sido años de colaboración intensa también en el terreno literario y de las ideas. Significa que nos hemos seguido muy de cerca los pasos el uno al otro, que hemos compartido largas horas de conversación, oral y escrita, que hemos debatido mucho acerca de lo humano y lo divino... También significa –y es lo que me parece más importante– que nos hemos enriquecido mutuamente.
Nacido en la ciudad costera de Pärnu, en el sudoeste de Estonia, el 17 de diciembre de 1945, Jüri Talvet es ahora en su país, donde ha transcurrido toda su vida, un intelectual de prestigio: destacado hispanista; catedrático de literatura universal y comparada en la Universidad de Tartu, donde estableció los estudios hispánicos en 1992, muy poco después de que su país recuperara la independencia que le fuera arrebadata por la Unión Soviética durante la segunda guerra mundial; traductor a la lengua estonia de obras fundamentales de las literaturas hispánicas (el Lazarillo de Tormes, el Oráculo manual de Gracián, La vida es sueño y El gran teatro del mundo de Calderón de la Barca, El burlador de Sevilla de Tirso de Molina, la poesía de Quevedo, de Vicente Aleixandre, de Salvador Espriu, de Carlos Vitale, los cuentos de Gabriel García Márquez y de Onelio Jorge Cardoso, Los cachorros, de Mario Vargas Llosa, así como muestras de la obra de Juan Rulfo, Juan José Arreola, Fayad Jamís, Eliseo Diego, Francisco de Oráa y Roberto Fernández Retamar en libros antológicos).
También es editor de una extensa antología traducida de la poesía norteamericana (Ameerika luule antoloogia), a la que ha contribuido con sus versiones de la obra de Ezra Pound, E. E. Cummings, John Ashbery, W. S. Merwin, entre otros. No menos notable es su labor académica y como comparatista (fundador de la Asociación Estonia de Literatura Comparada y de su revista Interlitteraria), y también como ensayista, prologuista (hay que destacar su prólogo a la traducción estonia de la obra de Borges) y conferenciante.
Ahora, sin embargo, nos interesa su poesía, de la que Prometheus presenta en este número seis muestras traducidas al castellano a cuatro manos. Jüri Talvet ha publicado hasta el momento siete libros de poesía: Äratused (‘Despertares’, 1981), Ambur ja karje (‘El sagitario y el grito’, 1986), Hinge kulg ja kliima üllatused (‘El progreso del alma y las sorpresas climáticas’, 1990), Eesti eleegia ja teisi luuletusi (‘Elegía estonia y otros poemas’, 1997), Kas sul viinamarju ka on? (‘¿Tienes también uvas?’, 2001), Unest, lumest (‘Del sueño, de la nieve’, 2005) y el muy reciente Silmad peksavad une seinu (‘Los ojos golpean los muros del sueño’, 2008). También ha sido recompensado con importantes premios literarios, entre los que destaca el Juhan Liiv, en 1997, por su poema “Armastus” (‘El amor’).